El SEO es paciencia y método. Trabajamos el posicionamiento con una mezcla de técnica, estructura y contenidos que responden a lo que la gente busca de verdad e intentamos que se conviertan en clientes.
María trabaja el SEO con enfoque de negocio: estructura, contenido y autoridad para que te encuentren por búsquedas que traen clientes. Además preparamos el contenido para el nuevo escenario: aparecer como referencia en respuestas generativas (Gemini, ChatGPT y similares)
Depende del punto de partida y del sector, pero para hablar de “resultados que se notan” solemos mirar a 3 horizontes:
2–4 semanas: limpieza técnica y señales básicas (indexación, rastreo, estructura).
2–3 meses: empiezan a moverse páginas clave y a entrar tráfico más cualificado.
4–6+ meses: ya se ve una tendencia sólida si trabajamos contenido + autoridad de forma constante.
Si tu web está nueva o compites con gente muy fuerte, hay que ir con más paciencia. Si hay base y huecos claros, se acelera.
Sí. Nuestra sede está en Málaga y trabajamos SEO local en Andalucía, con foco en Málaga, Córdoba, Sevilla, Jaén y Huelva. La clave en local es que tu negocio aparezca cuando alguien busca “cerca” y también cuando busca “servicio + ciudad” con intención real de contratar.
En la práctica, suelen usarse como lo mismo. “SEO” es el nombre técnico (Search Engine Optimization) y “posicionamiento web” es cómo lo llama la mayoría de la gente. Lo importante no es el término, sino el objetivo: que te encuentren y que ese tráfico acabe en contactos o ventas.
Una auditoría buena no es un PDF enorme con 200 capturas. Es un diagnóstico con decisiones. Normalmente incluye:
Técnico: indexación, rastreo, errores, velocidad, móvil, arquitectura, duplicados, redirecciones, canonicals, etc.
Contenido: qué páginas faltan, qué páginas están mal enfocadas, canibalizaciones, oportunidades por intención de búsqueda.
Competencia y huecos: por dónde entra su tráfico y qué podemos atacar nosotros con más sentido.
Plan priorizado: qué hacemos primero, qué puede esperar y qué impacto esperamos en cada bloque.
Si quieres depender menos de anuncios y tener un flujo continuo de visitas cualificadas, el blog ayuda mucho. No por publicar “por publicar”, sino porque te permite atacar preguntas reales: dudas antes de comprar, comparativas, “cómo elegir”, “cuánto cuesta”, “errores típicos”, etc. Eso empuja leads con el tiempo.
Sí, y además es una ventaja: cuando conoces el sector, eliges mejor qué atacar y cómo contarlo. En hostelería suele mandar la búsqueda local y las reservas. En industria suele funcionar muy bien el contenido técnico y las búsquedas largas (las que hace alguien que sabe lo que necesita). En turismo, la estructura y la intención lo son todo (y aquí las campañas suelen convivir con el SEO).
Se complementan. La publicidad te da velocidad y datos (qué mensajes convierten, qué búsquedas traen leads). El SEO te da base y estabilidad. Cuando los coordinamos, evitamos el típico escenario de “pago por visitas” sin que la web esté preparada para convertir.
Con un sistema simple: primero arreglamos lo que impide que Google entienda tu web, luego atacamos lo que puede traerte negocio, y medimos todo.
Priorizamos acciones con impacto real (no tareas por rellenar).
Trabajamos con objetivos claros (leads, llamadas, reservas, formularios).
Seguimiento mensual con cambios explicados: qué se ha hecho, por qué y qué ha pasado después.
No hay una respuesta única, porque depende de tu caso. Pero como regla práctica:
Si tu web está mal indexada o lenta, lo técnico frena todo.
Si tu web no responde bien a lo que la gente busca, el contenido frena todo.
Si compites en una zona o sector fuerte, la autoridad (enlaces y señales) acaba marcando diferencias.
En entornos de búsqueda cada vez más “conversacionales”, estructura + claridad + señales de confianza pesan mucho.
Málaga tiene competencia fuerte en algunas búsquedas, pero también hay huecos claros si se trabaja bien la estructura de landings por servicio y ciudad. Depende de:
Lo bien montada que esté la web (técnico y conversión).
La competencia del servicio (no es lo mismo “diseño web” que un nicho muy concreto).
Si hay contenido y autoridad suficiente para sostener el crecimiento.
Antes de “hacer SEO”, hay que comprobar lo básico:
Si Google la puede rastrear (robots, noindex, bloqueos).
Si está enviada y leída en Search Console (sitemap y cobertura).
Si hay errores técnicos o duplicidades que la hunden.
A partir de ahí ya tiene sentido hablar de keywords, contenido y estrategia.
Mínimo recomendable:
Una landing del servicio (bien completa).
Versión localizada si el objetivo es captar por provincia/ciudad.
“Quiénes somos” y “Contacto” con información clara (esto suma confianza).
Un bloque de FAQs dentro de cada servicio.
Y si queremos escalar de verdad: blog con contenidos que respondan preguntas reales y apoyen esas landings.
El SEO local se centra en búsquedas con componente geográfico (mapa, reseñas, fichas, “cerca de mí”, “en Málaga”, etc.). El “normal” apunta a búsquedas más amplias sin depender tanto de ubicación. En la práctica, muchos negocios necesitan los dos: local para captar cerca, y orgánico “normal” para crecer por nicho/servicio.
Sí. De hecho, muchas empresas industriales ganan por ahí porque el contenido técnico filtra muy bien a quién busca de verdad. Ideas que funcionan:
Problemas típicos y cómo se resuelven.
Comparativas de materiales/procesos.
Preguntas que te hacen en presupuestos (plazos, tolerancias, normativas, mantenimiento).
Casos reales contados con claridad (qué se pidió, qué se hizo, qué se consiguió).
Es cuando tienes varias páginas intentando posicionar por lo mismo, y al final se pisan entre ellas. Se evita con:
Un mapa claro de “una intención = una URL principal”.
Fusionar contenidos que se solapan.
Ajustar enlazado interno y, si hace falta, canonicals o redirecciones.
Es más común de lo que parece, sobre todo cuando se publica sin una estructura.
Dos señales rápidas:
Si sus páginas responden mejor (más completas, más claras, mejor estructura), suele ser contenido + intención.
Si su contenido es parecido al tuyo pero siempre salen por encima, suele ser autoridad (enlaces, marca, menciones, antigüedad, señales externas).
Lo ideal es medirlo con auditoría: qué páginas tienen ellos, cuáles les traen tráfico, y qué respaldo externo tienen.
Impresiones, clics, CTR y posición (por grupos de URLs y por intención).
Leads: formularios, llamadas, WhatsApps, reservas, ventas (según el negocio).
Calidad: páginas por sesión, tiempo, rutas de conversión (sin obsesionarse con métricas vacías).
Y, cada vez más, señales del entorno generativo: menciones/citas, visibilidad “sin clic” y qué contenidos se usan como referencia.
GEO (Generative Engine Optimization) es optimizar para que tu contenido sea fácil de usar como referencia en motores generativos. En la práctica, esto empuja a escribir con más claridad, mejor estructura, y señales más fuertes de confianza. No sustituye al SEO: lo amplía.