Publicar por publicar se nota. Planificamos, producimos y gestionamos redes con seguimiento: contenidos, copys, diseño y ajustes según respuesta real. Si el proyecto lo necesita, activamos acciones complementarias (campañas, funnels, influencers…).
María convierte la gestión de redes en un método estructurado: estrategia, calendario, contenido y seguimiento. Cada pieza tiene un objetivo y cada mes se ajusta con datos para acercarte a lo que de verdad te interesa: visibilidad útil y contactos.
La gestión de redes la trabajamos con paquetes. Cada paquete define un nivel de servicio (y de implicación) distinto: desde una gestión básica centrada en publicar bien, hasta una gestión completa con estrategia, campañas y producción de contenido.
En todos los casos cuidamos lo esencial:
Copywriting y publicación programada para mantener consistencia.
Coherencia visual y de mensaje, para que la marca no parezca “un collage”.
Comunicación directa para resolver dudas y mantener ritmo.
A medida que subes de paquete, se amplía el alcance:
Pasas de “publicar contenido” a crear piezas desde cero y planificar.
Aumenta la frecuencia (posts y stories) y el nivel de atención/gestión (mensajes y comentarios).
Se incorporan capas de crecimiento: campañas, publicidad (la inversión va aparte), colaboraciones y acciones de visibilidad.
En los niveles altos, entra también producción de vídeo (grabaciones con móvil y, si el proyecto lo pide, piezas más profesionales).
La idea es simple: no estás contratando “posts sueltos”, estás contratando un sistema con un nivel de dedicación claro, que crece contigo sin improvisaciones.
No buscamos volumen por volumen: buscamos constancia + piezas con intención. Aun así, como referencia mínima bastante realista sería:
No bajar de 12 publicaciones al mes en feed (aprox. 3/semana).
Stories diarias (aunque sean 3–5 clips simples).
Vídeo suma siempre: 1–2 reels por semana suele marcar diferencia.
Si el negocio es muy visual (hostelería, eventos, retail), el ritmo sube sin problema.
Sí. Trabajamos Instagram, TikTok, LinkedIn y también Facebook cuando tiene sentido (público local, comunidad, eventos, campañas).
La elección de canal depende de:
Dónde está tu cliente.
Qué tipo de contenido puedes sostener.
Qué objetivo buscamos (visibilidad, leads, ventas, marca).
Sí. Y lo planteamos en dos niveles según objetivo.
Contenido ágil (reels con móvil): rápido, natural y pensado para constancia.
Contenido más publicitario/profesional: grabación y edición cuidada para piezas que duren más (campañas, marca, web).
Sí. Planteamos campañas, las configuramos y las optimizamos para que el presupuesto no se queme.
Meta (Instagram/Facebook) para captación y remarketing.
Google Ads para demanda activa (“quiero X ya”).
Optimización continua: anuncios, segmentación, landing, conversiones.
Se mide con un embudo simple: tráfico cualificado → acción → lead/venta. Y cada paso tiene su métrica.
Acciones medibles: clic a WhatsApp, formularios, llamadas, reservas, compras.
Tasa de conversión: visitas que acaban en acción.
Coste por resultado: cuánto cuesta un lead/venta con campañas.
Calidad del lead: si llega gente que encaja o solo curiosos.
Para vender, tienen que estar alineados mensaje + perfil + web/landing + oferta + seguimiento. Si una pata falla, todo se resiente.
Como norma, mínimo 3 meses para ver un patrón real y tomar decisiones con datos.
Mes 1: ordenar, definir tono, probar formatos, ajustar frecuencia.
Mes 2: repetir lo que funciona, mejorar guiones, afinar propuesta/CTA.
Mes 3: consistencia + optimización (y si hay campañas, ya se ve retorno más claro).
Antes de eso hay señales, pero no conclusiones.
Sí. Venimos de un entorno muy ligado a hostelería y ocio, y también hemos trabajado campañas de turismo e institucionales.
Eso nos da dos ventajas:
Sabemos comunicar para público general (claro y directo).
Sabemos mover campañas con muchos formatos y plazos cerrados.
Depende del canal donde tu cliente decide, pero como regla rápida:
Hostelería: Instagram + Google Business Profile bien trabajado (fotos, reseñas, horarios, novedades). TikTok si tienes capacidad de vídeo frecuente.
Industria: LinkedIn para autoridad y negocio + Instagram para humanizar y enseñar procesos.
Pyme: Instagram suele ser la base. Luego se añade LinkedIn si vendes B2B o TikTok si el producto/servicio se presta a demostración y cercanía.
Si dudas, empezamos por 1 canal fuerte y luego ampliamos.
Depende del sector y del equipo, pero una estructura sostenible suele ser:
12–16 posts/mes (3–4 por semana).
Stories diarias (bloques cortos: 30–60 segundos total).
4–8 reels/mes (1–2 por semana).
Más que eso, si no hay planificación, suele convertirse en ruido o en estrés.
El que reduce dudas y aumenta confianza. Los likes están bien, pero el cliente llega cuando se ve reflejado.
Casos reales y ejemplos (antes/después, procesos, resultados).
Contenido humano: equipo, día a día, cómo trabajáis, valores sin postureo.
Responder objeciones: precio, tiempos, qué incluye, cómo se trabaja.
Prueba social: reseñas, testimonios, menciones, colaboraciones.
Oferta clara: qué vendes y cómo se contrata (sin “misterio”).
Dar la cara en cámara ayuda muchísimo, especialmente en pymes.
Con una plantilla simple y decisiones cerradas (sin inventar cada día).
Elige 4 pilares (ej.: producto/servicio, confianza, proceso, humano).
Saca 3 ideas por pilar (ya tienes 12 publicaciones).
Define formatos: 8 posts + 4 reels (o lo que toque).
Escribe 12 títulos + 12 CTAs (sin entrar aún a editar).
Agrupa producción en 1 mañana: fotos/vídeos por lotes.
Programa y deja un hueco semanal para ajustes.
Depende del objetivo, pero estas son las que realmente mandan:
Alcance cualificado: gente nueva que encaja con tu público.
Interacciones útiles: guardados, compartidos, respuestas en stories (más que likes).
Clics: a web, WhatsApp, reservas, formulario.
Leads: mensajes, llamadas, formularios, reservas.
Conversión: porcentaje de visitas que acaban en acción.
Coste por lead/venta si hay campañas.
Medimos por tendencias, no por un día suelto.
Normalmente falla uno de estos puntos:
Mensaje poco claro (no se entiende qué vendes o para quién).
Formato equivocado (lo que publicas no encaja con tu canal).
Falta de constancia (sin repetición, no hay aprendizaje).
CTA inexistente (no dices qué hacer).
Perfil sin “cierre”: bio, destacados, links, prueba social.
Solución: auditamos 2 semanas, cambiamos 1–2 variables, repetimos y medimos.
Tiene sentido cuando el negocio está preparado para convertir y no vas a pagar por tráfico perdido.
Sí tiene sentido si:
Oferta clara, perfil cuidado y una landing/WhatsApp que cierra bien.
Ya sabes qué contenido funciona orgánicamente.
Puedes atender leads rápido (si tardas días, se enfría todo).
No tiene sentido si:
El mensaje no está definido.
La web/perfil no transmite confianza.
No tienes un sistema mínimo de seguimiento de leads.
Con autenticidad y contexto. Que hable el cliente, no la marca.
Capturas reales (con permiso) o vídeos cortos del cliente.
Menos adorno, más literal: “esto me resolvieron”.
Acompañarlo de un caso o ejemplo real (qué se hizo).
Repetirlo de forma natural, no como “mírame qué bueno soy”.
Industria puede ser muy potente si se cuenta bien.
Proceso (cómo se fabrica, cómo se controla, cómo se entrega).
Personas: operarios, ingenieros, calidad, montaje (humaniza).
Casos y aplicaciones reales (dónde se usa, qué problema resuelve).
Detalles que transmiten fiabilidad: certificaciones, pruebas, seguridad, antes/después.
Cultura: orden, precisión, mejoras internas, “cómo trabajamos”.
No es entretenimiento: es confianza.
Haciendo más fácil el paso de “me gusta” a “te escribo”.
CTA claro en publicaciones y stories (WhatsApp, formulario, reserva).
Destacados útiles: servicios, precios orientativos si aplica, casos, FAQ.
Piezas diseñadas para captar: “pide presupuesto”, “reserva”, “te lo explicamos”.
Lead magnet simple si encaja (guía, checklist, presupuesto rápido).
Respuesta rápida y proceso de atención definido (si tardas, muere).
Las redes convierten cuando hay un camino claro y sin fricción.